LA ESTETICA

Ben Esra telefonda seni bosaltmami ister misin?
Telefon Numaram: 00237 8000 92 32

LA ESTETICAGeneralmente, tardo en cortarme el cabello pues no siempre coincido en horarios con el lugar donde habitualmente lo hago. Suelo esperar, más en esta ocasión tuve que buscar otras alternativas.Así pues, decidí que lo mejor sería cortarme el cabello en el primer lugar que encontré abierto, por lo que me dirigí a mi hogar, tomando el metrobus sobre Insurgentes, contrario a mi costumbre,para evitar los constantes retrasos en el metro en esta época.Bajé una estación antes de donde debía transbordar antes de lo que debía, así que decidí tomar otra ruta antes de volver a intentar subirme a este transporte, por lo que salí de la estación y caminé en dirección a donde abordaría la combi a casa, más a dos cuadras, la lluvia inició, caminé un poco y la lluvia arreció, por lo que busqué donde guarecerme.Avancé y encontré una estética, ¡Justo lo que buscaba!, abierta, por lo que sin pensarlo dos veces, entré saludando y pregunté si había servicio.Una voz femenina me respondió casi a mis espaldas, lo que me sorprendió.”Sí, claro, pase.”Era una dama en mallón, una batita y debajo una blusita ajustada, que enjuagaba un t****ador.”Permitame, el agua salpicó y tuve que secar la entrada para no resbalar.”El piso era de losa, por lo que era entendible.”Acomódese, ahora estoy con usted.”Asentí y mientras me quitaba mi chamarra, por el espejo pude apreciarla mejor: Mujer, en sus 40 imagino, rubia, arreglada coquetamente como corresponde a su profesión y con un tremendo culo.”Si quieres pon tu chamarra en el perchero.”Eso hice y me acomodé en el sillón justo en el momento en el que la lluvia arreció y para mi fortuna, el viento cambió de dirección, empujando el agua en dirección a la entrada, por lo que la dama se apresuró a intentar bajar la cortina.”¿Le ayudo?””Por favor, se acaba de soltar el aguacero y nos llenaremos de agua.”Sacó un gancho y bajó la cortina a donde la alcanzaran mis manos, bajándola yo a la mitad mientras la lluvia arreciaba.”Bájela por completo, de cualquier forma ya no vendrá nadie.”Eso hice, mientras ella se colocaba a un lado mio para terminar la labor.Se colocó en cuclillas y la imagen me hizo fantasear un poco mientras ella separaba sus piernas, para luego alcanzar un candado que estaba a su derecha y colocarlo.Me incorporé para hacerle espacio y nuestras piernas se rozaron, lentamente mientras me levantaba, dando un paso atrás.Di otro paso atrás para que acomodara un segundo candado, atento a la acción, por si necesitaba ayuda.Puso el candado y giró, a lo que le tendí la mano para ayudarla a incorporarse, más acompletar la acción, quedó de frente a mi, su rostro a la altura de mi pene, ligeramente erecto.Me dio su otra mano y las apretó suavemente, mientras se incorporaba, quedando su cara a la altura de mi pecho, sin soltar las manos.”Tranquilo, no voy a violarte, solo voy a cortarte el cabello. Permteme, deja me enjuago las manos y enseguida regreso.”Su mirada se fijó en mis ojos mientras decía esto y su voz resonó en mi pecho, en un tono que aceleró mis latidos.Secó el piso mientras me sentaba, agachándose para escurrir el trapo en una cubeta y yo no despegaba la vista de su culo.Exhaló una vez que terminó, limpiandose un ligero sudor de la frente con el antebrazo.”No tardo.”Pasó al baño del fondo y se enjuagó, salió, se secó las manos y me puso la bata.tomó su teléfono celular y me miró diciendo “espera, deja aviso en casa.””Ya se soltó el aguacero, tuve que bajar la cortina. Estoy con una clienta, termino con ella y voy para allá, a ver si mientras se pasa la lluvia.””Ajá, si, no te preocupes, mi vida, ya lo compré y te lo llevo.”Colgó.”Mi hija, luego se preocupa pero de cualquier forma cierro a las 9.””¿Cómo va a ser tu corte?”Le expliqué y preguntó si tambien me arreglaba la barba, a lo cual asentí.Inició su labor y le expliqué kırıkkale escort como había llegado ahí a lo que rió.”¡Casualidad, entonces!”, y volvió a reír.”Sí, ya me urgía y no podía esperar.””¿De verdad te urge?”, contestó, con una sonrisa coqueta.”Sí”, dije, “Mañana temprano tengo un compromiso importante.””Me imagino, bueno, aprovechemos”, dijo mientras daba inicio a su labor, la cual fue rápida, pero con algunos roces y acercamientos de ella, pegando su rostro al mío, sabiéndome inmóvil por la bata y el sillón de corte.¿¿Rasuramos?””Sí, aprovechemos, de cualquier manera no puedo ir muy lejos.” y es que en ese momento arreció la lluvia golpeando la cortina.Reclinó el sillón y me dijo “Te voy a poner una toalla caliente para abrir los poros.”Sacó una toalla, la humedeció en agua caliente de una llave y la acomodó sobre mi rostro.Tomó dos bolsas de té y me dijo “¿No te m*****a?, es para relajar tus ojos.”Dije que no y cubrió mis ojos, permaneciendo ahí, escuchándola mientras me decía unas cosas de su vida.”Vivo aquí cerca, con mi hija, hace rato me divorcié y tengo que atender las necesidades del hogar.”No podía responder, con la toalla en mi rostro y las bolsas de té en mis ojos.”Es un poco pesado pero hay que hacer lo que se puede.”La escuché preparar algunas cosas, imaginé eran los utensilios para afeitarme.Me quitó la toalla del rostro y me dijo que no me moviera.Me enjabonó y fue pasando la navaja, suavemente, con detalle, perfilando mi barba.”La tienes grande, ¿Muchas novias?””Ninguna, soy ave de paso.””MMMM, ok, espera, no te muevas, voy a terminar el bigote.”Afeitó y por momentos podía sentir su respiración, ligeramente agitada, muy cerca de mi rostro.Pasó sus palmas en mi rostro, como midiendo la simetría, sentí su respiración cerca, de frente.Claramente sentí su aliento en mis labios, más cuando dijo “te quedó bien, no te muevas.”Levantó el respaldo del sillón ligeramente, retiró las bolsas de té de mis ojos y dijo “Agacha la cabeza, voy a rasurarla nuca.”Agaché la cabeza sin abrir los ojos, para facilitar su labor.”Te voy a quitar la bata, no te talles los ojos.”Eso hizo, escuché como hacía esta labor mientras, a mis espaldas, pasaba una toalla seca, con ligeros toques para retirar el exceso de humedad.Así permanecí y tras dejar la toalla, pasó sus manos sobre mis hombros, delicadamente, lo cual me pareció buen detalle, para llegar a mis omóplatos y empujarme hacia el frente.”¡Qué bien!, te dejas llevar.”, y rió, a lo cual dejé escapar una ligera risa.”Ah, ah, ah, no te muevas.”Traté de abrir los ojos pero mis largas pestañas aún tenían humedad, así que permanecí intuyendo lo que pasaba.Afeitó mi nuca, mis patillas.Pasó sus manos por mi rostro y las colocó en mi frente, empujando sensualmente para acomodar mi cuerpo.”Espera, me faltó un pequeño detalle.”Esperé, en silencio, imaginando que pasaría de nuevo la navaja en mi rostro, más en lugar de eso, sentí su mano abrirse paso por mi camiseta, frotando mi pecho y, con su otra mano, acariciando mi rostro, bajando por las mejillas al nacimiento de mi barba.”¡Te ves bien cabrón!”, subió su otra mano y repitió la caricia anterior, ahora a dos manos, recargando sus pechos en mi cabeza, ya sin su batita de trabajo.Enderezó mi espalda, levantó mi rostro, pegando mi nuca a sus tetas y dijo “Quedaste muy bien, ya terminamos y sigue lloviendo, ¿Te vas a ir así?”Afuera el aguacero seguía, sonaba fuerte y respondí, “No””¿Qué hacemos?””¿Qué quieres hacer?”Recorrió mis pechos con sus manos, subiendo por mi garganta, dejando una en mi barbilla y otra en mi frente, echando mi cabeza hacia atrás, con un beso de piruito en mis labios djo “¡Lo qué quieras!”Pasó frente a mí, poniendo sus manos en mi pecho, indicando que debía permanecer así.Subió a la piecera, acomodando mis pies entre kırıkkale escort bayan los suyos, reclinándose, subiendo su cadera en mis pernas, acoplando su pubis al mio.Recorrió mis brazos con sus manos, como simulando el que me dejaba atado, regresó a mis hombros, subió a mi rostro echándolo hacia atrás y me besó, suavemente al inicio, acomodando mis labios para introducir su lengua por mi boca.Mi pene reaccionó, instintivamente y para ese momento, ya estaba más que duro.Abrí los ojos y puso un dedo en mis labios para luego pasarlo por los suyos, indicando que debía guardar silencio para luego introducirlo en su boca y chuparlo, lascivamente.Desabotonó mi camisa y la retiró, mientras me besaba, frotando su pubis en el mio, en pleno control de la situación.Pasó sus manos bajo mi camiseta y la fue levantando junto con mis brazos, dejándome a su merced.Así la dejó, con mi rostro cubierto, mientras acariciaba mi pecho y lo besaba, mordió ligeramente mis tetillas.Me dejó con los brazos arriba, casi a ciegas, mientras echaba su cadera hacia atrás y, acariciando mi pecho, bajó sus manos y desabrochó mi cinturón.Se echó más atrás y metió mano para sobar mi verga sobre el bóxer. Sobó mis huevos y dijo “La tienes grande, ¿La sabes usar?, ¿No te vienes rápido?””¡nn-no!””OK, confío en tí, ¿Tú confías en mi?””¡Sí!”Se incorporó bajando sus pies al piso, acariciando mi pecho, bajando sus manos a mis caderas para jalar mi pantalón y bajarlo a mis rodillas.Desabrochó las agujetas de mis zapatos y los quitó, junto con los calcetines.Al sentir mis pies libres, los saqué del pantalón, sintiendo sus labios en mi pecho, su lengua, bajando y lamiendo, llegando a mi verga, aspirando mientras decía “¡Rico!, ya me hacía falta una así.”Pasó su lengua por mi pubis, sus manos pasaron por mi pecho, mis piernas y con una en mi abdomen, pasó la otra por debajo de mis huevos, acariciándolos con las uñas mientras su lengua recorría el camino de mi verga, de la base a la punta.Bajó su mano del abdomen a la base del tronco y lo sujetó, mientras con la otra sujetaba mis huevos para engullir la cabeza y empezar a chupar.Suave, lento, gozando la mamada que me prodigaba.Afuera, la lluvia no paraba.Subía y bajaba, tragando todo, sacándosela para besar mis huevos mientras sus caricias me hacían retorcer de placer.En algún momento, recorrió mi cuerpo son sus manos, desde mi pecho hasta las piernas, apoyándolas en mis rodillas, subiendo su cuerpo, pasando sus tetas y frotándolas en mi verga, tallando su cuerpo en el mio subiendo sus manos a mis axilas, levantando mi camiseta mientras frotaba su húmeda vagina sobre mi tronco, masturbándose.Primero sacó mi larga barba y la acarició, levantó la camiseta sobre mis labios y me besó, permaneciendo inmóvil.Me besó y dijo “¡Si qué aguantas!, ¡Y la tienes bien dura!, ¿Vas a aguantar hasta el final?””Sí”Me besó y fue sacando la camiseta por completo, la lluvia seguía y los autos pasaban, las luces que se filtraban me permitieron apreciar ese rico culo, mientras mis ojos se fueron adaptando a la obscuridad descubrí su rostro.¡Hermosa!, prodigando su belleza en esa semi obscuridad, nunca me di cuenta en que momento apagó las luces, dejando solo las de la tele y el baño.Con mis brazos libres al fin, recorrí su figura, pasando mi mano derecha entre sus nalgas mientras nos besábamos.Recorrí su húmeda vagina, mojando mis dedos, humedeciendo su culo en ese abundante flujo. !vaya que la dama estaba caliente!Seguí fajando mientras le daba la vuelta, lentamente, al sentir mis pies en el piso, bajé mis labios a su cuello, el cual lamí desde el hombro hasta la oreja para luego soplar en una caricia que correspondió rodeando mo cintura con sus piernas mientras sus brazos me acercaban a su pecho.Fui bajando y chupé sus tetas mientras la dedeaba.Metí escort kırıkkale un dedo, dos, sin dificultad, alternando mi boca entre la suya y sus tetas para luego bajar, besando su cuerpo de diosa, dispuesta al amor, alternando el movimiento de mis dedos, a veces lineal, a veces agitando en su vagina, disfrutando el flujo de su miel.Pasé mis brazos bajo sus piernas y la acomodé como si la fuera a penetrar, más tan solo froté mi verga entre sus labios, sintiendo como se mojaba.”¡Ya métemela, cabrón!”, dijo, más era el momento de tomar el control y la besé mientras aflojaba la tensión de sus piernas, predisponiendo una embestida.Así, con sus piernas en mis hombros, bajé mi rostro y metí mi lengua en su concha, mojada, escurriendo miel por sus muslos, que chupé para volver a su vagina, lamiendo su clítoris, turgente, húmedo y palpitante.Me di un atracón de sus jugos mientras bajé el sillón para dejarlo recto, acomodando a la hembra para que dejara sus rodillas sobre los descansabrazos, a mi entera disposición.Chupé, metí mis dedos y le arranqué varios orgasmos, saboreando el primero mientras dejaba que sus jugos corrieran hasta mi garganta.Seguí chupando y dedeando mientras ella se retorcía, llegando al punto en el que, casi sin que se diera cuenta, encontró su rostro frente al mio, su boca frente a la mía, y en un beso profundo penetré su mojada vagina, bombeando con rapidez, llevándola al orgasmo y parando para que se dejara venir para luego arremeter con furia.Repetimos varias veces hasta que ella pasó sus brazos bajo los míos, me aprisionó y me dio vuelta, con mi verga dentro, bufando de placer, tomando un respiro y cabalgándome a lo largo de varios orgasmos, mientras sus jugos corrían por mis huevos.Acariciaba sus nalgas, la dedeaba por la vagina y por el culo y ella solo se dejaba hacer.En algún momento, se dejó caer sobre mi cuerpo, sintiendo mi verga adentro.Sonrió, me besó y así permaneció unos minutos, apretándose sobre mi.Yo sobaba sus nalgas y preguntó “¿Todavía no te vienes, verdad?””No”, respondí.”Quiero tragármelos, ¡Echalos en mi cara!””Aún falta”, dije, saliendo de su abrazo, dejándola boca abajo para penetrarla de a perrito.Paraba las nalgas, hundía su rostro, apretaba las manos, gemía y se llevaba un puño u otro a los labios, reprimiendo un grito que seguramente pudo alertar a toda la colonia.La volteé boca arriba, bese sus tetas y sus labios mientras seguía bombeando, sintiendo como ella ya se desmadejaba, disfrutando la sensación, sin fuerzas para seguir pero con el placer suficiente como para dejarse hacer, ¡Era mía!Así, cuando sentí que me venía, saqué mi verga y me masturbé, lentamente, con sus jugos como lubricante.Ella entendió el momento y me empujó levemente hacia atrás, se incorporó temblando, la abracé y me llevó al centro del salón, arrodillándose y metiendo mi verga en su boca, agarrando el tronco con una mano mientras con la otra empujaba desde mis nalgas hasta que mi venida fue inminente, tragó el primer chorro y lamió mis huevos mientras el resto de mi esperma caía en su cabello y en su frente, escurriendo por su rostro.Embarró mi venida en su rostro, en sus tetas, y dejó caer su cara entre sus rodillas, en completa sumisión.Me abrazó desde las pantorrillas, limpió mi verga y reposamos juntos, en un sillón, abrazados y acariciándonos, mientras ella permanecía, con los ojos cerrados, gozando y guardando el placer recibido en su memoria.Nos besamos mientras nos vestíamos, miramos el reloj y eran casi las 10, escuchando los carros afuera.Acomodó un poco el desorden, salimos y nos despedimos, tomando cada quien su camino, con la memoria de un dulce pecado de lujuria que estoy seguro recuerda.No supe como, pero llegué a una estación del metrobus que iba directo a mi casa, justo una despues de donde debí transbordar, tratando de recordar el camino, pues si algo me faltó fue llenar de mi leche su culo.Damas, parejas, estoy dispuesto a contactar casi en cualquier horario.Mensajes a mi perfil.Espero hayan disfrutado leyendo mientras llegaban al punto de masturbarse y disfrutar.Javier.

Ben Esra telefonda seni bosaltmami ister misin?
Telefon Numaram: 00237 8000 92 32

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*